Luces y sombras rodean la reelección de Jorge Aldana en la capital hondureña
Bader Abraham Dip Alvarado se desempeña actualmente como alcalde de la ciudad de La Ceiba, en el departamento de Atlántida. Con casi dos décadas de carrera política, se ha consolidado como uno de los principales representantes del Partido Liberal en esta región del país.
De cara a las elecciones generales del 30 de noviembre, Dip busca la reelección para un segundo mandato en la ciudad conocida como “La Novia de Honduras”. Sin embargo, su gestión municipal, marcada por un discurso centrado en la recuperación financiera, el impulso a la infraestructura y la transparencia en el manejo de los fondos públicos, ha estado acompañada de fuertes cuestionamientos ciudadanos, investigaciones por presunta corrupción y decisiones financieras que han generado malestar social y desconfianza entre la población ceibeña.
Un político marcado por el escándalo y la concentración de pode
Bader Dip, ingeniero y empresario del sector de las telecomunicaciones, busca proyectarse en la contienda electoral como un candidato fuerte. En su discurso, no pierde oportunidad para atribuir el estancamiento municipal a las administraciones anteriores, encabezadas por el Partido Nacional.
Su trayectoria política se encuentra respaldada por una estructura familiar consolidada, que ha ganado influencia en la vida política del país con el paso de los años. Entre sus principales aliados figura su hermana Carla Dip, actual diputada del Congreso Nacional, así como diversos medios de comunicación regionales, propiedad de su familia, entre ellos Teleceiba.
Esta red de poder familiar ha despertado cuestionamientos en torno a la concentración del poder político, el clientelismo y el control territorial en el departamento de Atlántida. No obstante, pese a su influencia y los recursos mediáticos a su disposición, Dip Alvarado no ha logrado disimular el creciente malestar ciudadano.
La trayectoria de Dip dentro del Partido Liberal de Honduras incluye su elección como diputado del Congreso Nacional para el período 2018–2022. Durante su gestión legislativa, promovió proyectos de desarrollo local, especialmente en el ámbito portuario y de infraestructura vial. No obstante, su paso por el Congreso también estuvo marcado por controversias. En 2020 protagonizó un incidente de tránsito junto a una diputada de su mismo partido; según testigos, el entonces legislador habría realizado disparos al aire en aparente estado de ebriedad, hecho que generó amplias críticas en la opinión pública.
Gestión municipal: finanzas saneadas, pero con gastos cuestionables
Al asumir la alcaldía el 25 de enero de 2022, Bader Dip heredó una municipalidad con una deuda superior a 1,300 millones de lempiras, compuesta por compromisos financieros y demandas de proveedores, según informes oficiales. Su promesa fue clara: reordenar las finanzas municipales, aumentar la recaudación y ejecutar proyectos de infraestructura.
Para el año 2025, la alcaldía ha ejecutado un presupuesto de 641 millones 712 mil 296 lempiras, del cual, según informó el gerente financiero municipal Saúl Salgado, se destinarían 269 millones a proyectos de infraestructura. De estos, 14 millones serían para pavimentación, 30 millones para la ampliación del bulevar del Este, y 5 millones para construir una calle conexa a la carretera CA-13.
Para la ciudadanía, el orden financiero ha sido uno de los aciertos más visibles de la administración de Dip. Jorge Romero, vecino de La Ceiba, señaló:
“Recordemos que venimos de aproximadamente 8 a 12 años de gobiernos nacionalistas, caracterizados por el endeudamiento de la municipalidad. Él ha logrado reconstruir los pagos y cumplir con los salarios de los empleados municipales”.
Sin embargo, el respiro que experimentaron las finanzas municipales fue aprovechado por el alcalde y sus regidores para aprobar, en enero de 2024, un fondo rotatorio de L 80,000 mensuales para el alcalde y L 40,000 para cada regidor. Este fondo proyecta un desembolso de más de 11 millones de lempiras entre 2024 y 2025. Solo para 2025, se presupuestaron 5 millones 760 mil lempiras en el Plan de Inversión, bajo la partida «Subsidios para Fondos Rotatorios».
La medida generó críticas por su aparente discrecionalidad. Sectores como MOSO advierten que estos recursos podrían ser utilizados con fines electorales, poniendo en riesgo la transparencia de la gestión.
“Si bien los fondos rotatorios tienen carácter legal, el problema radica en los procesos de rendición de cuentas de estos fondos, que en el pasado ya han generado serias dudas sobre su uso”, dijo para el especial Bajo la Lupa de Radio Progreso, Osman Suazo, del Movimiento Social Organizado (MOSO), quien fue integrante de la Comisión Municipal de Transparencia.
Investigaciones anticorrupción: señalamientos y procesos abiertos
La gestión de Bader Dip no ha estado exenta de cuestionamientos por supuestos casos de corrupción. Tanto el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) como la Fiscalía Especial para la Transparencia y Combate a la Corrupción Pública (FETCCOP) han investigado irregularidades en la adjudicación de obras y contratos municipales.
Uno de los casos más relevantes denunciados por el CNA involucra el proyecto de mantenimiento del relleno sanitario municipal. La adjudicación de este proyecto a empresas no calificadas estaría vinculada a posibles delitos de fraude y abuso de autoridad, por un monto superior a los 21 millones de lempiras.
En otro caso, el alcalde Bader Dip y su vicealcalde Alejandro Canelas fueron citados a comparecer ante el Ministerio Público en calidad de investigados por la FETCCOP, en relación con varios contratos adjudicados al exministro de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (SOPTRAVI), José Rosario Bonano, sin cumplir con los lineamientos establecidos en la Ley de Contratación del Estado, según el requerimiento del Ministerio Público (MP).
Hasta la fecha, no se han registrado sentencias firmes; sin embargo, estos casos han generado en la ciudadanía sospechas sobre la transparencia de la gestión y dudas sobre el uso de los fondos públicos.
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¡Trancazo vehicular! Una promesa de campaña incumplida
Otra medida controversial impulsada por Bader Dip fue el aumento de la Tasa Municipal Vehicular, aprobado durante su mandato y vigente desde mediados de 2023. La decisión, que recibió la negativa de buena parte de la ciudadanía ceibeña, duplicó el valor de la tasa, bajo el argumento de que los fondos se destinarían a proyectos viales. Esta medida provocó protestas de sectores organizados, aunque no logró revertirse el incremento.
El alcalde proyectó que los recursos recaudados, unos 25 millones de lempiras anuales, permitirían la ampliación del Bulevar del Este, conectando con la carretera CA-13, así como la construcción de dos pasos a desnivel en la zona céntrica de la ciudad.
“La gente de La Ceiba ha mostrado molestia debido a este incremento, porque las obras prometidas, como puentes a desnivel y mejoras en la infraestructura vial urbana, no se han concretado”, señala Jorge Romero.
La ciudadanía cuestiona que, a pesar de los recursos recaudados, las obras prometidas no se reflejan de manera tangible en los principales accesos y carreteras urbanas. Esta situación ha erosionado la percepción de la administración entre algunos sectores. Parte de la población consultada por Radio Progreso califica de negativa la gestión municipal de Bader Dip y manifiesta desencanto ante su posible reelección.
Cabe mencionar que, en 2021, durante la campaña electoral para alcanzar la alcaldía de La Ceiba, Did se presentó bajo la bandera de no al incremento de la Tasa Vehicular, así como a otros proyectos que contaban con el rechazo popular, como la instalación de las Ciudades Modelo o las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE).
¿Sobrevaloración de proyectos de infraestructura?
Entre los cuestionamientos más serios que enfrenta el alcalde Bader Dip está la posible sobrevaloración de contratos de infraestructura, un extremo que, aunque ha sido denunciado por distintos sectores, aún no ha sido investigado por el Ministerio Público.
Uno de los casos más señalados es la construcción del Bulevar del Este, cuyo costo asciende a 28 millones de lempiras, financiados con los fondos provenientes del incremento de la tasa vehicular.
Osman Suazo señala: “El proyecto insignia de la tasa vehicular es el Bulevar del Este, pero no llega ni a un kilómetro, cada trocha tiene apenas 7 metros de ancho. A juicio de técnicos especialistas de la sociedad civil y de profesionales del ramo de la construcción, se trata de un proyecto sobrevalorado”.
Agrega que, ese mismo tramo de concreto hidráulico construido por la misma empresa William y Molina en Olancho estaba prácticamente a 50 por ciento menos de lo que estaba cobrando la misma empresa William y Molina en La Ceiba.
Pero la sobrevaloración no es solo un supuesto: el vicealcalde Alejandro Canelas denunció en un medio de comunicación local que recibió presuntas amenazas del alcalde por cuestionar los costos del proyecto. Según Canelas, otra empresa había ofertado ejecutar el proyecto por un costo diez millones de lempiras menos que la propuesta de William y Molina. A pesar de que los regidores votaron a favor de una segunda revisión de los costos, Dip decidió autoritariamente asignar el proyecto a la empresa mencionada.
El vicealcalde de La Ceiba, Alejandro Canelas, denuncia: “Votamos a favor de que se realizara una evaluación, pero Bader se presentó justo el día del límite. Dijo que no había recibido respuesta a tiempo y que, por lo tanto, basándose en lo que la Comisión de Licitación había indicado, debía aprobarse el proyecto”.
En una entrevista concedida a Radio Progreso, el alcalde de La Ceiba, Bader Dip, fue consultado sobre las promesas de infraestructura que no se han iniciado y sobre otras, como el Bulevar del Este, que continúa sin culminarse. Al respecto, respondió:
“El proyecto del Bulevar del Este es el más importante que está desarrollando la ciudad de La Ceiba. ¿Por qué no lo hacemos completo?, se preguntó, porque no tenemos todo el dinero para hacerlo. Hay que dejar claro que por concepto de la tasa vehicular solo ingresan entre 25 y 30 millones de lempiras al año, y ese proyecto cuesta alrededor de 300 millones. Nosotros lo que estamos haciendo es ejecutarlo por pedazos, sin embargo, quiero decirle a toda la población que este es el proyecto más grande que ha ejecutado la Municipalidad de La Ceiba en los últimos 20 años.”
Dip considera que los cuestionamientos provienen de quienes él denomina la “bancada de oposición” dentro de la alcaldía municipal, algunos de los cuales, según afirma, incluso han votado a favor de los proyectos que hoy critican.
Las deudas de un alcalde que busca reelegirse
Aunque el alcalde Bader Dip logró avances en la mejora de las finanzas municipales y en la recaudación de impuestos, persisten tareas pendientes que la ciudadanía resiente no se hayan concretado.
Entre ellas, destacan los problemas estructurales que no fueron atendidos y que se han venido acumulando durante los últimos 10 a 15 años. Uno de los principales es el manejo inadecuado de las aguas residuales, un tema en el que la administración fracasó en su intento de sanear por completo la ciudad.
“Hizo falta proyectos de saneamiento, plantas de tratamiento que detuvieran el derrame de aguas sin tratamiento a las playas de la ciudad, a los ríos y a las quebradas”, afirma Osman Suazo.
Además, existe preocupación por la vulnerabilidad de la ciudad ante las lluvias: cada vez que caen entre 10 y 20 milímetros de precipitación, La Ceiba colapsa, evidenciando la fragilidad de su infraestructura pluvial y urbana.
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