Corrupción, deforestación y amenazas: el complejo legado de Aníbal Alvarado en Santa Rosa de Copán

Aníbal Alvarado Erazo, alcalde de Santa Rosa de Copán, ha estado en el centro de múltiples señalamientos de corrupción durante sus cuatro períodos consecutivos al frente de la alcaldía. Las denuncias y la solicitud de antejuicio en su contra evidencian una problemática profunda y persistente en la gestión municipal bajo su mandato, con impactos negativos en la gobernabilidad de esta ciudad.

En los últimos años, el nombre de Aníbal Alvarado Erazo ha resonado con mucha fuerza en el ámbito nacional. Este alcalde de la ciudad de Santa Rosa es investigado por supuestos vínculos con redes de corrupción que están destruyendo los recursos naturales en su afán de expandirse en este municipio del departamento de Copán.

Por cuarto período consecutivo, Aníbal Alvarado ha dirigido la alcaldía de Santa Rosa, la capital del occidente de Honduras, una de las ciudades más importantes debido a su ubicación y por la conexión entre las diferentes regiones del occidente del país. El municipio es paso obligado para las personas que vienen de Guatemala o El Salvador y que entran por las fronteras El Poy y Agua Caliente.

En su carrera por continuar en la silla municipal, el alcalde ha estado en el centro de la polémica. A inicios de 2025, siendo precandidato por el movimiento liberal de Jorge Cálix, recibió una serie de ataques del actual candidato a la presidencia Salvador Nasralla. En un acto proselitista, Nasralla acusó al alcalde Aníbal de pertenecer al crimen organizado y de que dentro de su alcaldía se cometían actos de corrupción.

Indignado por tales acusaciones, Aníbal Alvarado contestó tajante: “Nasralla habla incoherencias. Es una persona bipolar que me acusa porque no quise aceptar pertenecer a su movimiento. Por sus acusaciones le doy 24 horas para que me compruebe todo lo que ha dicho en mi contra. Que me compruebe que soy delincuente”, dijo.

Después de las elecciones internas, Aníbal consolidó su poder en el municipio y Nasralla se convirtió en candidato oficial a la presidencia por el liberalismo. En cuestión de instantes se tragaron sus palabras y todas las acusaciones pasaron a segundo plano; allí comenzaron a hacer campaña juntos de cara a las elecciones generales.

Tras semanas de acusaciones cruzadas, el alcalde Aníbal Alvarado y Salvador Nasralla terminaron alineados políticamente después de las internas de 2025.

Las acusaciones contra Aníbal aumentaron. En julio de 2025, el medio InSight Crime reveló que el alcalde Alvarado encabeza una amplia red de corrupción integrada por actores poderosos que se han beneficiado de la expansión de la ciudad a costa de los recursos naturales. Se aseguró que Alvarado y otros empleados municipales entregan licencias y permisos de construcción a cambio de sobornos, terrenos y otros beneficios económicos.

La denuncia es más grave. Se vincula al funcionario y varios de sus empleados a las amenazas de muerte contra el defensor ambiental Ramiro Lara, quien denunció de forma permanente la venta de áreas por la alcaldía de Santa Rosa. “Lara había dedicado tiempo a denunciar un aumento pronunciado de la deforestación en el municipio y sus alrededores, especialmente en una zona conocida como ‘El Carrizal’. Allí, miembros de la comunidad le habían pedido ayuda para presentar una denuncia contra un terrateniente que talaba árboles cerca de una microcuenca llamada ‘La Hondura’, la cual, según los activistas locales, abastece de agua a cerca del 25% de la ciudad”, dice la investigación periodística.

Los testimonios recopilados por InSight Crime aseguran que desde que Alvarado asumió la alcaldía, era cada vez más frecuente ver a contratistas y desarrolladores inmobiliarios talando árboles en Santa Rosa de Copán. Pero lo que más preocupaba a los habitantes de El Carrizal era que esta pérdida de la cobertura del bosque ponía en riesgo cuatro fuentes de agua, entre ellas la microcuenca “La Hondura” y otras dos de las que dependía directamente la comunidad.

Lea la investigación completa: https://insightcrime.org/es/investigaciones/crecimiento-alimenta-corrupcion-destruccion-ambiental-occidente-honduras/ 

El alcalde Alvarado ha negado estas acusaciones, pero el atentado contra Ramiro Lara evidenció los riesgos que enfrentan quienes se oponen a este modelo de desarrollo. Aunque él y su familia resultaron ilesos, el mensaje fue claro.

Al alcalde y a otros empleados municipales se les supone responsables de las amenazas de muerte contra el defensor ambiental Ramiro Lara.

Las acusaciones crecen

En agosto, la Fiscalía Especial para la Transparencia y el Combate a la Corrupción Pública (FETCCOP) presentó una solicitud de antejuicio por malversación contra el alcalde de Santa Rosa de Copán, Aníbal Alvarado Erazo, y dos regidores de su corporación municipal.

Según el Ministerio Público, los funcionarios aprobaron de manera irregular la donación de un terreno a la madre del juez municipal Bayron René Hernández Castañeda, quien también fue acusado de recibir dinero a cambio de agilizar trámites en la municipalidad.

Ante los nuevos señalamientos, el alcalde dijo que el Ministerio Público está instrumentalizado para perseguir políticamente a los candidatos de oposición. “Yo no soy una mala persona. No he matado a nadie. Quieren ensañarse conmigo cuando lo único que estoy haciendo es una labor social. Así como han atentado contra otros alcaldes, ahora me quieren fregar a mí. Espero que Dios le dé sabiduría a nuestro fiscal general para que comience a aplicar la ley contra quienes han cometido delitos”, comentó Alvarado Erazo.

Para el padre Ismael Moreno, analista político, este caso evidencia cómo las alcaldías se han convertido en espacios fértiles para el abuso de poder y el clientelismo político. “En los gobiernos locales ha quedado comprobado que se utiliza el poder del Estado para tener más ventajas que favorezcan a quienes están o a los que los han colocado en el poder”, dijo.

En una entrevista en la que aparecía con su hijo en brazos, y donde la prensa de Santa Rosa de Copán, más que preguntas ante las múltiples denuncias en contra del funcionario, lo llenaban de halagos, Aníbal dijo: “hay gente de la espalda mía, no con armas, sino con las oraciones y la biblia, ellos y mi madre me protegen. Y les digo, esto es más publicidad gratis para mí, si me meten preso sé que saldré libre”, sentenció Alvarado.

Para el abogado José Ramón Ávila, director ejecutivo de la Asociación de Organismos No Gubernamentales (ASONOG), el sistema electoral hondureño tiene una enorme falencia en términos de participación, y en los últimos años se ha dado una marcada tendencia al continuismo a nivel de las corporaciones municipales y en las diputaciones al Congreso Nacional.

En el caso particular de Santa Rosa de Copán, dijo José Ramón, en estos cuatro períodos consecutivos del alcalde Erazo, “hay que reconocer que él le ha dado a la ciudad un giro en términos de inversión en infraestructura, ha tenido significativos avances, particularmente en los territorios o regiones donde otros alcaldes no habían llegado. Hay que reconocerlo con toda honestidad, pero también se han restringido los mecanismos de participación ciudadana, puesto que los gobiernos locales en los últimos años todo lo que la sociedad civil no les avala, lo ven como ataque a sus proyectos políticos”, agregó.

El abogado lamentó que esta situación pone en precario no únicamente la participación ciudadana, sino también la democracia.

Sobre las denuncias en contra del alcalde por corrupción en la entrega de bienes naturales, José Ramón Ávila aseguró que los grupos económicos siempre van a estar en contra de la protección de los recursos naturales, porque es un tema de dinero, y “definitivamente una de las falencias que se identifican en este gobierno local es la poca proyección hacia la protección del ambiente y han estado más vinculados a los intereses de empresas desarrolladoras que están expandiéndose en la ciudad sin ningún control, y esto ha sido una dinámica que el alcalde ha repetido a lo largo de sus años en el poder”.

Ávila recordó que varias organizaciones en el municipio han iniciado un proceso de protección al ambiente, pero ahora está estancado debido al incremento de la persecución en contra de liderazgos, cita el caso de Ramiro Lara, quien debió salir del país debido a las constantes amenazas a muerte, pero también se repiten otras amenazas y deslegitimación a los líderes y periodistas que se pronuncian a favor del ambiente en la ciudad.

Asonog ha denunciado los vínculos de la alcaldía con grupos económicos que ponen en riesgo la vida de las personas defensoras.

Otro de los señalamientos que se hace a esta alcaldía desde décadas atrás es su papel de facilitador frente a la empresa minera MINOSA que tiene sede en el municipio de La Unión. Ante esto, José Ramón dijo que “la alcaldía ha jugado un papel bastante tibio o de invisibilidad frente a la empresa minera, a pesar de que todos sabemos que Santa Rosa de Copán se nutre en su mayoría del agua que baja del río Higuito, un río altamente contaminado por la empresa con sus metales pesados. En varias ocasiones se han presentado accidentes en la compañía y obviamente la corporación municipal no dice nada más que avalar una acción del sector privado que ve en la minera una fuente de servicio y venta de productos que se están utilizando en esa explotación”, lamentó.

El defensor hizo un llamado a la ciudadanía de la ciudad para que reflexione su voto en estas elecciones generales. “Se deben de elegir los liderazgos que realmente están comprometidos con la gente y la protección del agua y el ambiente en Santa Rosa de Copán”, dijo.

Aníbal Alvarado Erazo busca consolidar su poder. En las elecciones primarias de marzo obtuvo 6,828 votos —el 84.7% del total—, y ahora, de la mano de los principales líderes del liberalismo y avalados por grupos poderosos que están destruyendo el ambiente, busca por quinta ocasión la alcaldía de esta deforestada ciudad.

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