Entre denuncias de corrupción y críticas por populismo, Roberto Contreras busca su reelección en San Pedro Sula

El Ministerio Público mantiene 10 líneas de investigación contra el alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, por presuntos delitos de trata de personas, fraude y lavado de activos.

Roberto Contreras se encuentra en plena carrera por la reelección como alcalde de San Pedro Sula. Sin embargo, su aspiración se ve ensombrecida por múltiples denuncias de presuntas irregularidades en la administración de la llamada “Capital Industrial de Honduras”, una ciudad que, pese a su importancia económica, sigue siendo epicentro de pobreza, desempleo e inseguridad.

Aun así, Contreras ha logrado proyectar una imagen mediática cuidadosamente construida, presentándose como un “político honesto y trabajador”, en evidente contraste con los cuestionamientos de sectores de oposición.

Actualmente preside el Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL) y es considerado por sus correligionarios como un político con proyección presidencial. Sin embargo, su camino podría verse obstaculizado por investigaciones por presuntos actos de corrupción, entre ellos el posible desvío de 45 millones de lempiras, caso que involucra directamente a su yerno, Steve Fajardo, actualmente prófugo de la justicia.

 

Su trayectoria política 

Roberto Contreras, propietario de la cadena de restaurantes Power Chicken, es relativamente nuevo en la política partidaria. Su primera participación fue como precandidato a la alcaldía de San Pedro Sula en las elecciones primarias de marzo de 2021, dentro de la corriente de Yani Rosenthal en el Partido Liberal (PL). Sin embargo, apenas dos meses antes de los comicios presentó su renuncia ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Sorpresivamente, anunció su regreso al escenario político y, el 31 de mayo del mismo año, presentó una nueva solicitud de inscripción ante el CNE, esta vez como candidato independiente. A pesar de haber estado previamente inscrito en otro partido, el ente electoral aceptó su candidatura. En octubre de 2021, renunció nuevamente a la candidatura independiente y solicitó al CNE ser inscrito como candidato de una alianza entre Libertad y Refundación (LIBRE) y el Partido Salvador de Honduras (PSH). Omar Menjívar y Julio Montessi, representantes de ambas fuerzas, cedieron sus aspiraciones a Contreras con el objetivo de sacar del poder al alcalde nacionalista Armando Calidonio, vinculado por algunos sectores con actividades del crimen organizado. 

Contreras presentó oficialmente la solicitud de inscripción de la alianza el 20 de octubre, pero a finales de ese mes el CNE anunció que no podía registrarlo, debido a que ya había sido inscrito en dos ocasiones. En su lugar, el partido LIBRE inscribió a su hermano Rolando Contreras para la planilla de la Corporación Municipal de San Pedro Sula. Tras el triunfo electoral, Rolando renunció y cedió el cargo a Roberto Contreras, quien asumió finalmente la alcaldía. Esa inestabilidad política lo coloca como un político tránsfuga, quien abandona corrientes y partidos políticos según sus intereses personales.   

De cara a las elecciones del 30 de noviembre, el clan político de Contreras busca consolidar su influencia: su esposa, Zoila Santos, aparece como candidata a diputada al Parlamento Centroamericano (PARLACEN) por el Partido Liberal en la casilla 7; su yerno, Steve Fajardo, acusado por presunta corrupción, figura como diputado suplente al PARLACEN; y su hermano Rolando Contreras se postula como candidato a diputado por Cortés bajo el Partido Innovación y Unidad Social Demócrata (PINU-SD).

Roberto Contreras es considerado por sus opositores como un político inestable y tránsfuga, que cambia de partido y de corriente según sus intereses personales.

¿La denuncia de corrupción opacará la reelección?

El mayor escándalo que enfrenta Roberto Contreras es el requerimiento fiscal presentado por el Ministerio Público (MP) el 22 de septiembre de 2025, en el que se señala a una presunta red de corrupción dentro de la alcaldía de San Pedro Sula, responsable de un desfalco de 45.5 millones de lempiras entre julio de 2023 y abril de 2024.

La acusación involucra contratos fraudulentos, tráfico de influencias y lavado de activos, vinculando a 14 personas, entre funcionarios y exfuncionarios, destacando de manera prominente a Steve Fajardo Vargas, yerno y asesor de Contreras. Fajardo fue señalado por la Secretaría de Seguridad como uno de los presuntos cerebros del fraude, y sobre él se emitió una alerta internacional de Interpol.

Contreras, por su parte, aseguró que la acción judicial responde a una estrategia política orquestada por figuras de LIBRE. “Esto tiene que ver con el proceso electoral en curso y se trata de una maniobra para debilitar mi candidatura y la del Partido Liberal. Nosotros todo lo que hacemos lo hacemos con total transparencia”, declaró a medios de comunicación. 

El alcalde también cuestionó la imparcialidad del Ministerio Público, señalando que casos como el de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), donde se denunciaron irregularidades, “duermen el sueño de los justos” por involucrar a funcionarios afines al gobierno.

Sin embargo, las investigaciones del MP señalan que los implicados suscribieron 33 contratos irregulares con la empresa Constructora HERCOD S. de R.L., destinados a proyectos de mejoramiento vial que, en su mayoría, nunca se ejecutaron o carecen de evidencia de avance. La Fiscalía considera que este caso constituye una de las operaciones de corrupción municipal más graves de los últimos años, al evidenciar una estructura coordinada para desviar fondos públicos, simular procesos de contratación y blanquear dinero en perjuicio de la ciudad.

“Sé que los hechos por los cuales el Ministerio Público ha presentado acusaciones son reales. Este tipo de prácticas son casi normalizadas en muchas instituciones cuando se trata de contrataciones”, señaló el vicealcalde de San Pedro Sula, Omar Menjívar. Menjívar agregó que, dado que los contratos fueron firmados por el alcalde, “no puede decir que no sabía que estaba firmando contrato al tío de su yerno”, haciendo énfasis en la cercanía de Contreras con Steve Adolfo Fajardo Vargas, esposo de su hija.

Esta denuncia de corrupción no es solo ruido político; representa un cuestionamiento serio a la credibilidad y transparencia de Contreras como funcionario público. En un contexto de crisis institucional, la ciudadanía se enfrenta a la disyuntiva de elegir a un alcalde cuestionado o exigir un liderazgo que realmente rinda cuentas.

Steve Fajardo, yerno del alcalde Roberto Contreras, es prófugo de la justicia por el presunto desvío millonario de fondos municipales.

¡Crecimiento exorbitante del patrimonio de la familia Contreras! 

Según el medio digital Reportar Sin Miedo, el alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, y su familia adquirieron propiedades por un valor total de 71 millones de lempiras en los últimos tres años, generando interrogantes sobre el origen de los fondos. Las investigaciones periodísticas destacan dudas sobre cómo el alcalde y sus familiares pudieron realizar millonarias compras durante su gestión en la ciudad más próspera de Honduras.

De acuerdo con Reportar Sin Miedo, Roberto Contreras, su esposa Zoila Santos y sus cuatro hijos compraron nueve propiedades por un total de 71,346,960.18 lempiras, según documentos públicos. Cinco inmuebles se encuentran en el municipio de Omoa, departamento de Cortés; tres condominios en San Pedro Sula; y la propiedad restante en Roatán, Islas de la Bahía.

Tres transacciones destacan dentro de la expansión patrimonial de la familia en San Pedro Sula: en 2022, los hijos Denisse, Angie, Astrid y Roberto Daniel adquirieron un apartamento en la Torre Panorama por 3.9 millones de lempiras, con usufructo para Zoila Santos. En 2024, los padres compraron un inmueble en Merendón Hills por 11.1 millones, y en junio de 2025, el alcalde adquirió una propiedad en Mark One por 6.8 millones.

El ritmo de adquisiciones se intensificó en septiembre de 2024, cuando en un solo día se concretaron tres transacciones en Tulián, Omoa, por un total de 7.5 millones de lempiras. Paralelamente, Zoila Santos realizó la compra más cuantiosa del patrimonio familiar: una propiedad en Dixon Cove, Roatán, valorada en 22.2 millones, registrada a nombre de sus cuatro hijos.

El patrón continuó con la compra de un terreno en Barrio Río Mar, Omoa, por 10.4 millones de lempiras en diciembre de 2024, completando así un total de nueve propiedades en menos de tres años. Según la documentación pública, todas las adquisiciones se realizaron sin recurrir a hipotecas ni financiamiento bancario.

Frente a las críticas, Contreras aseguró: “No nací para esconderme ni para huir. No voy a esconderme. Mis manos y mis finanzas están limpias. Todo lo que tengo me lo he ganado a pulso. Solo tengo temor por la manipulación de la justicia”.

Sin embargo, esas compras millonarias de propiedad intensifican los cuestionamientos sobre la gestión de Contreras y aumentan la presión sobre su transparencia y credibilidad ante la ciudadanía que habita en unas de las ciudades más desiguales y empobrecidas de Honduras.

Más información: Roberto Contreras y su familia compraron L71 millones en propiedades en los últimos tres años: ¿de dónde salió el dinero?

 

Versus… ¡Crecimiento exorbitante de la pobreza en San Pedro Sula!

La brecha entre riqueza y pobreza en San Pedro Sula es evidente: mientras la zona alta de la ciudad concentra barrios de casas costosas y recibe la mayor parte de los proyectos municipales de infraestructura, la parte baja vive la pobreza extrema y la falta de inversión. La frase “de la línea hacia arriba, riqueza; hacia abajo, pobreza” resume la marcada segregación socioeconómica que atraviesa la ciudad, denuncia el líder comunitario Herlyn Zúñiga. 

“De hecho, el alcalde se preocupa más por la línea hacia arriba, porque hacia abajo vivimos los que cada cuatro años existimos, cuando vienen a pedir el voto para seguir beneficiándose y beneficiar a los más ricos. Sectores como Chamelecón, Rivera Hernández, Cofradía, Los Cármenes y Satélite, con más de 600 mil personas, somos marginados por las autoridades”, denunció Zúñiga.

A esto se suman los asentamientos ubicados en los bordos de los ríos, donde más de 120 mil personas viven en condiciones de extrema pobreza. “Pareciera que los pobres estorbamos aquí en San Pedro Sula. Más de mil familias en Bordo El Pedregal y Santa Ana enfrentamos amenazas de desalojo porque damos mal aspecto a los edificios Panorama, grandes condominios y call center. Exigimos nuestro derecho a vivir aquí porque no tenemos dónde ir”, afirmó una la líder de los bordos. 

Por su parte, Contreras asegura que, pese a recibir una municipalidad endeudada, su administración ha trabajado para sanear las finanzas sin solicitar préstamos. Destaca logros como la construcción de redes de salud, proyectos de reforestación, impulso a la educación técnica y el emprendimiento, finalización de obras de infraestructura, ahorro administrativo y reducción de gastos corrientes, entre otros.

No obstante, líderes de las zonas marginadas señalan clientelismo político, abandono sistemático y una débil respuesta frente a problemas estructurales como inundaciones y deficiente gestión de aguas residuales, evidenciando un profundo deterioro en la administración municipal.

“Mientras sectores como Chamelecón, Rivera Hernández y Cofradía seguimos lidiando con inseguridad, desempleo, calles en mal estado y falta de servicios básicos, el alcalde concentra su atención en actividades mediáticas y espectáculos públicos. Es común verlo bailar punta en eventos o dirigiendo el tráfico, mientras se desatienden las verdaderas necesidades de las comunidades más pobres”, señaló Herlyn Zúñiga.

Zúñiga lamenta que cada proyecto municipal se convierta en plataforma publicitaria para Contreras. “Rodeado de cámaras, presenta obras financiadas con fondos públicos como logros personales. Esta estrategia populista busca proyectarlo como un alcalde cercano al pueblo, pero detrás del espectáculo mediático persisten deudas sociales, obras inconclusas y un municipio profundamente desigual”, puntualizó. 

Para algunos sectores de la ciudad de San Pedro Sula, el discurso del alcalde es cambiante: un día promete austeridad y al siguiente encabeza eventos llenos de propaganda. La discusión sobre su reelección plantea un debate urgente sobre la responsabilidad política y el uso ético de los recursos públicos. “Su administración ha mostrado más interés en las cámaras que en las comunidades, y su estilo camaleónico genera desconfianza entre nosotros, los sampedranos, que exigimos resultados reales y no solo imágenes virales”, concluyó Zuniga.

Doña Zoila Santos de Contreras es señalada por empleados municipales como la figura que realmente toma las decisiones en la comuna de San Pedro Sula.

San Pedro Sula: entre el abandono, corrupción y grave contaminación ambiental 

A 489 años de su fundación, San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante de Honduras, aún carece de plantas de tratamiento de aguas residuales. Este proyecto, que según un contrato firmado en el año 2000 debía ejecutar la concesionaria Aguas de San Pedro, no se ha concretado, en parte por la complicidad de administraciones municipales pasadas y la actual.

Diversas denuncias apuntan que la transnacional italiana ha convertido la prestación del servicio de agua potable y alcantarillado en un negocio lucrativo. Su operación depende de fuentes superficiales y subterráneas dentro del territorio de la ciudad, pero no ha cumplido con la construcción de plantas de tratamiento. Mientras tanto, los habitantes soportan olores nauseabundos y altos niveles de contaminación ambiental. Ríos como el Santa Ana, Bermejo y Río de Piedras, así como criques como “El Tufoso” o Chotepe, y canales como el Sunseri, se han convertido en focos de contaminación que desembocan finalmente en el río Chamelecón.

“La contaminación del río Chamelecón la produce en un 80% la ciudad de San Pedro Sula, que tiene más de un millón de habitantes. Lo más lamentable es que el alcalde Contreras no dice una palabra sobre este problema, que debería ser una prioridad. Si lo reeligen, seguirá igual”, denunció el ambientalista e integrante del Movimiento Amplio por la Dignidad y Justicia, Juan Mejía.

Para la construcción de las plantas, la Municipalidad debía entregar los predios a Aguas de San Pedro, lo cual se hizo parcialmente en la administración del exalcalde Juan Carlos Zúniga en 2013, cuando se cedió el 90% de los terrenos necesarios. Sin embargo, el proyecto no se ejecutó, supuestamente por “invasiones” de familias a los terrenos, y Contreras ha permanecido en silencio respecto al tema. Algunos expertos en derecho señalan que el contrato carece de supervisión y regulación efectiva por parte de la corporación municipal. 

Frente a la realidad que enfrenta San Pedro Sula, la candidatura de Roberto Contreras a la reelección refleja un escenario político marcado por la polarización y el desgaste institucional. Aunque se presenta como un líder cercano a la gente, su gestión ha estado acompañada de denuncias de corrupción, clientelismo político y abandono de los sectores más vulnerables. Su permanencia en el poder no sólo pone a prueba su credibilidad, sino también la capacidad de la ciudadanía para exigir una administración transparente, justa y comprometida con las verdaderas necesidades de la Capital Industrial de Honduras.

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